El alcalde anuncia que buscará una salida para acercar posturas después de comprobar el apoyo mayoritario a los poemas vetados de Lo Rat Penat
La votación aplastante de las fallas contra el intervencionismo del Ayuntamiento, tras el veto realizado a los poemas de Lo Rat Penat en el libro oficial de Fallas, no ha caído en saco roto. El alcalde de Valencia, Joan Ribó, reconoció ayer que ha tomado buena nota del sentir de la asamblea de presidentes de falla.
Y es que los 127 votos a favor de los dirigentes -sobre un total de 142 emitidos- para exigir que se incluyan los versos censurados de Ampar Cabrera dedicados a las falleras mayores de Valencia 2016 y para que se acepten las dos sensibilidades lingüísticas valencianas en el libro oficial de fallas se ha convertido en una patata caliente para el gobierno municipal.
A la pregunta de qué solución se va a dar al tema, el alcalde de Valencia explicó, en primer lugar, que «la ley valenciana es muy clara. Estamos obligados a cumplir la normativa que marca la Generalitat, que es quien tiene competencias. Y en el Estatut lo dice claro. Y puedo asegurar que yo no soy de los que voté, pero lo acepto, evidentemente».
Sin embargo, acto seguido matizó: «Para mí es muy importante también, no lo voy a negar, el hecho de que una asamblea muy mayoritariamente diga una determinada cosa. Eso tiene un peso».
Por eso, afirmó que van a hablar con las instancias necesarias, es decir el abogado de la ciudad y el secretario del Ayuntamiento, «para estudiarlo y veremos qué hacemos porque quiero ser muy respetuoso también con los presidentes de falla», indicó.
Además, Ribó quiso dar importancia a la voz unánime manifestada por los falleros y comentó a LAS PROVINCIAS que «si los presidentes han votado en una asamblea mayoritariamente un tema, eso no es cualquier cosa». Acto seguido añadió que «a la vez tenemos una obligación legal y hemos de cumplir».
Ante esta complicada disyuntiva, el alcalde anunció: «Vamos a buscar un camino para que puedan arreglarse las cosas y ponerse de forma razonable. No puedo decir nada más porque tenemos que hablar con los servicios jurídicos».
Quiso apostar por una vía de diálogo y argumentó que buscará «una salida». Incluso Ribó no dudó en hacer una defensa de la importancia de la participación ciudadana, en clara referencia al voto mayoritario de las fallas a la inclusión de los poemas de Ampar Cabrera. Quiso dejar claro en su argumentación que él es «muy amante de la participación». «Me la creo, tanto si salen las cosas que me gustan o si salen las que me gustan menos, pero eso tiene su importancia y se tiene que tener en cuenta», admitió.
A la pregunta de si finalmente se hará lo que piden los presidentes, tras decir en público el gobierno municipal en diversas ocasiones en este mandato la frase de que 'las Fallas serán lo que quieran los falleros', el alcalde indicó que se tiene que revisar el conflicto desde el punto de vista jurídico. «Habrá que ver detalladamente la parte del Estatut y de las normativas y la parte de la asamblea». En todo caso, insistió: «Buscaremos una salida, pero no sabremos cuál será».
En cuanto a la consulta jurídica, ya en la asamblea de presidentes el concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset, pidió a los presentes que no se votara la inclusión de los poemas de Cabrera hasta que primero se aclaren las cuestiones legales. De hecho, invitó a la Interagrupación -como promotora de la votación por la vía de urgencia- a sentarse primero a dialogar con el abogado de la ciudad y el secretario del Ayuntamiento, pero desde este colectivo fallero se recordó que hasta ahora habían convivido las dos sensibilidades lingüísticas en el libro oficial de fallas sin que nadie hubiera protestado o realizado ninguna denuncia. Incluso explicaron que la polémica se ha servido desde la presidencia de la Junta Central Fallera.
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